El Nuevo Día, P.R.
Siembra fecunda

Tres décadas después de su nacimiento, la grabación “Siembra”, uno de los discos mas conocidos de la dupleta de Willie Colón y Rubén Blades, aún mantiene su vigencia.

Por Sara del Valle Hernández / sdelvalle@elnuevodia.com

 

En algun lugar, todavía Pedro Navaja camina por la esquina del viejo barrio con el tumbao' que tienen los guapos al caminar. La gente no sabe a dónde se dirige, pero tal vez vaya al monte a buscar guayaba por la vereda del ocho y del dos.

A la misma vez, pero en medio de una ciudad de plástico con edificios cancerosos, un hombre le implora a María Lionza que le haga un milagrito. Con ojos de inmenso dolor, le pregunta cómo puede arrancarse del alma una pena de amor. A lo lejos, un radio solitario deja escapar el siguiente pregón: "Con fe, siembra y siembra y tú verás"...

¿Les parecen conocidas estas historias? Si ha tenido el gusto de escuchar el álbum “Siembra”, es seguro que las recuerde. Y mientras esas escenas y otras similares no dejen de ser parte de la experiencia latinoamericana, los mensajes que grabaron hace tres décadas Willie Colón y Rubén Blades, seguirán tan frescos como el primer día. Tan vigentes para provocar que al día de hoy se hayan vendido sobre 5 millones de copias, lo que convierte esta grabación en la más vendida de la salsa.

"Esto fue un álbum hecho para el mundo entero, por eso pegó todas las canciones. Ese álbum nadie lo ha podido igualar", sostiene con contundencia el promotor artístico e historiador musical Richi Viera. “El disco recogía las vivencias de toda Latinoamérica. Todo el mundo se identificó”, remata sentado tras el escritorio de su padre, Rafael Viera, en la Catedral de la Música, Viera Discos.

Don Rafael, quien fue promotor y es conocido como la “Enciclopedia de la Salsa”, escucha la conversación con atención para no quedarse atrás. Con su particular parsimonia interviene para decir que “la gente entendía que esto era una obra maestra”.

Cuando se les pregunta a ambos por qué ha tenido tanta trascendencia, son enfáticos en señalar los contenidos sociales de sus canciones. Mensajes, que según cuenta Richie Viera, muchos calificaron en ese momento de atrevidos.

“Antes de este disco no se había escrito una cosa tan social”, indica Don Rafael. “La gente abrió los ojos a la pobreza y a la desigualdad”, añade Richie Viera. En las letras se les cantaba a la “gente de carne y hueso que no se vendió”, al guapetón de barrio, a los trabajadores... Se le dijo a los latinos que usaran la conciencia, “no dejes que se duerma, no la dejes que muera”.

Otro cambio que obró este disco fue el perfil de los oyentes de salsa. Antes de “Siembra”, este género musical era visto como de personas de clase media baja y clase baja. Pero después de su publicación, “se destaparon los riquitos”, a decir de Richie Viera.

“Ellos mostraban el disco sin miedo. Es más, querían que la gente supiera que ellos oían 'Siembra'”, acota Richie Viera. “Lo compró todo tipo de gente. Además, lo pedían por su título”, puntualiza Don Rafael.

Por su parte, el programador de la emisora radial Z93, Pedro Arroyo, argumenta que otra cosa a favor de la grabación fueron sus arreglos musicales innovadores. “Yo recuerdo la primera vez que oí 'Plástico', que empieza con música disco. Yo dije, 'Que clase de huevo'. Pero cuando oí el mensaje y el final... Rubén dice 'Nicaragua sin Somoza'. Yo pensé que esa canción no la iban a poner en la radio”, recuerda.

Para Arroyo el arraigo de este disco es indudable. Una de las cosas que lo prueba es que las primeras dos canciones que mas piden en Z93, cuya especialidad es la salsa, son “Pedro Navaja” y “Buscando Guayaba”, dos cortes de este disco.

Asimismo, recuerda que hace cinco años, cuando a Rubén Blades le dedicaron el Día Nacional de la Salsa, todos los presentes cantaron de arriba a abajo todas las canciones que entonó Blades. “La gente se las sabe”.

“Siembra es un best seller, es el disco que más ha vendido. Su calidad de sonidos, de grabación, los arreglos, la letra... Se combinaron todos los talentos”, dice Arroyo.

Las Manos detrás del éxito

Cuando se habla de “Siembra”, ciertamente se piensa en Colón y en Blades. Pero detrás de ellos, hubo un ejército de personas que también aportaron su granito de arena para hacer de esta grabación una memorable.

Uno de ellos, lo fue el compositor puertorriqueño Johnny Ortiz, quien escribió la única canción del disco que no es de la autoría de Blades: “Ojos”.

“Cuando Rubén fue a grabar ese disco, me pidió una composición. Entonces yo fui y busqué una poesía que tenía y le puse la melodía”, explica el compositor.

Ortiz, que es autor de otros éxitos como “Catalina La O”, popularizada por Pete “El Conde” Rodríguez, “El llanto de las flores”, cantada por Luigi Texidor con la Sonora Ponceña y “No se compara”, que Frankie Ruiz grabó con la orquesta de Tommy Olivencia, recuerda que fue un inmenso honor trabajar en ese disco por todo lo que implicó en plano musical y social.

El timbalero y percusionista Jimmy Delgado, que toco los timbales en esa grabación, sostiene con su particular acento neoyorrican, que “Siembra” es un disco clásico. “Estoy muy honrado de haber participado en ese disco”, dice.

Delgado manifiesta que la clave del éxito de este disco reside en que refleja cosas que son “realities, que pasan todos los días”.

Sin embargo, lamentó que el sonido del disco no fuera tan fuerte como se oía en el estudio. “Cuando salió el disco estaba un poquito disappointed. Las mezclas podían haber sido mucho mejores. La música había perdido parte de su fuerza, el punch, you know”, argumenta.

El trompetista Luis “Perico” Ortiz, arreglista de los temas “Plástico” y “Pedro Navaja”, sostiene que ese disco se hizo con “pasión”. “Nosotros hicimos un trabajo con contenido social y musical, pero sin olvidar al bailador”, añade.

En cuanto a las composiciones, el conocido músico recuerda que las historias estaban ahí, “en la calle, todos los días”.

Ortiz, que ha trabajado para artistas como Tito Puente, Machito, Mongo Santamaría, Tito Rodríguez, Fania All Stars y Johnny Pacheco, recuerda que en esa época la salsa gozaba de gran popularidad en Nueva York. “Había como 60, 70, 80 clubs. Se bailaba todos los días. Era otra época”.

Siembra vientos y cosecha tempestades

“Este disco fue un dolor de cabeza para la Fania”, señala Richie Viera sobre los tropiezos que enfrentaron Colón y Blades para grabar el disco y los problemas que creó después de su publicación.

Según cuenta Viera , esta disquera, que fue fundada en Nueva York en 1964 por Jerry Masucci y Johnny Pacheco y que tiene en su catálogo discos de cantantes como Celia Cuz, Johnny Pacheco, Ray Barreto, Eddie Palmieri y a Héctor Lavoe, entre otros, no le tenía mucha fe al proyecto. En principio, no querían grabar “Pedro Navaja”, paradójicamente la canción más famosa, porque la consideraban muy larga. No obstante, Blades logró convencer a Masucci para grabarla. También hubo algunos reparos por las posturas políticas del disco.

Después del lanzamiento, Masucci reportó que el disco había vendido sólo 50,000 copias. “Rubén, que había repartido el correo interno en Fania, sabía que allí entraba mucho más dinero que lo que se reportaba”, cuenta Viera.

Luego, pasó una época en la que Blades y Colón se distanciaron. Esto pareció subsanarse en el concierto de los 25 años de la grabación, que se realizó el 3 mayo de 2003 en la Isla. Allí, los dos artistas deleitaron al público con lo mejor de las grabaciones que hicieron juntos.

Sin embargo, días antes de ese concierto comenzaron a perfilarse los contornos de un nuevo problema. Tanto Blades como Colón llegaron a Puerto Rico sin haber recibido paga alguna de parte de la firma que los representaba, Martínez, Morgalo y Asociados. En una conferencia de prensa, los productores locales del concierto, César Sainz y Ariel Rivas, mostraron evidencia de que habían hecho los pagos correspondientes. Sainz y Rivas estuvieron acompañados por los dos artistas que dijeron que iban a cantar sin paga por el compromiso moral con el público.

De este alegado incumplimiento de contrato no se supo más, hasta que en mayo de 2007 Willie Colón demandó a su ex compañero para exigirle el pago de $115 mil por concepto de su participación en el espectáculo “Siembra… 25 años después”.

Tan reciente como en abril, Blades pidió la desestimación de esa demanda, tildándola una necedad, una ridiculez y una pérdida de tiempo, cosa que fue denegada por el juez federal Jay García. Asimismo, aplaudió la decisión de Colón de incluir en la demanda a los promotores Roberto Morgalo y Arturo Martínez, socios de la firma Martínez, Morgalo y Asociados que, según Blades, se apropiaron de alrededor de $350 mil. En la demanda original, ellos no había sido demandados.

“Todo el mundo sabe que a los dos nos robaron. A él (Willie Colón) se le mete en la cabeza que yo le debo la plata y yo digo que no. Ahora se incluye a Martínez y Morgalo en la demanda, como debió haber sido. Y me alegro profundamente que ahora participen para que digan qué fue lo que pasó”, le dijo Blades a El Nuevo Día en ese momento.

En mayo, el promotor Roberto Morgalo le respondió a Blades con una demanda en la que asegura que no le debe dinero y le reclama sobre $300 mil por daños y perjuicios.

Al final

Con todos estos truenos, hay que olvidarse de un concierto de “Siembra... 30 años después”. De hecho, Blades ha descartado de plano que este junte se realice. Lo único que queda por esperar es la salida de la edición de lujo de este disco, que según informó Richie Viera, saldrá a la venta en noviembre de este año. Así que salseros, sólo les resta esperar.